Las redes se han llenado de críticas hacia TVE por el tardío comienzo del Benidorm Fest 2026 y lo largas que son las galas

Javier Ambrossi, Jesús Vázquez e Inés Hernand, presentadores del Benidorm Fest 2026.Javier Ambrossi, Jesús Vázquez e Inés Hernand, presentadores del Benidorm Fest 2026.

El Benidorm Fest 2026 ha arrancado oficialmente este martes en TVE con la emisión de la primera semifinal en la que los primeros nueve concursantes han luchado por su pase a la gran final del sábado en una gala que ha contado con Jesús Vázquez, Javier Ambrossi e Inés Hernand como maestros de ceremonia.

Esta primera semifinal del Benidorm Fest 2026 ha arrancado en torno a las 23:00 horas tras ‘La Revuelta’ de David Broncano.

Un horario que ha sido muy criticado por la audiencia y por los fans del festival pues consideran que es un maltrato el comenzar y acabar tan tarde.

De hecho, antes de la emisión de esta semifinal, son muchos los que ya habían criticado a TVE por relegar el Benidorm Fest 2026 a las 23:00 horas y no eliminar la emisión de ‘La Revuelta’ adelantando su horario para demostrar su gran apuesta por el festival.

“Opinar es libre, pero sabéis que hay una programación.

Es la habitual y se mantendrá la programación habitual de RTVE que se suele ver en La 1.

El Benidorm Fest es un grandísimo programa, una apuesta apasionante de esta casa”, defendía este lunes María Eizaguirre, la directora de Comunicación y Participación al ser preguntada por las críticas a los horarios del evento.

Lluvia de críticas a TVE por el horario del Benidorm Fest 2026

Por eso como era de esperar, las redes se han llenado de críticas a TVE por comenzar tan tarde el Benidorm Fest 2026 y por tener que ver ‘La revuelta’ para poder ver la primera semifinal.

“No sé quién decide los horarios del Benidorm Fest pero ponerlo tan tarde es cargarse a parte de la audiencia.

¿A quién beneficia que acabe a horas imposibles?”, se preguntaba un usuario.

“La verdad que ‘La revuelta’ hoy sobra, las cosas como son”, defendía otro sobre la emisión del programa de David Broncano.

“Os va a ver Rita. De Vergüenza el horario que os habéis marcado. Cada día lo hacéis mejor…”, se queja otro.

El Palacio de L’Illa aún no había encendido sus focos principales cuando el primer gran incendio de la edición ya devoraba las redes sociales y los despachos de Prado del Rey.

La primera semifinal del Benidorm Fest 2026 ha nacido bajo el signo de la polémica, y esta vez no ha sido por un gallo desafinado o una coreografía fallida, sino por un fallo técnico en la emisión de La 1 que ha desatado una atronadora crítica a nivel nacional.

Mejor te cuento que miles de espectadores, que esperaban con ansia el inicio del certamen que define nuestro futuro en Eurovisión, se encontraron con una señal entrecortada, desincronizaciones de audio y, en algunas regiones, una caída total de la imagen justo en los minutos previos al arranque.

La indignación ha sido instantánea, convirtiendo lo que debería haber sido una fiesta de la música en un clamor popular contra la gestión técnica de RTVE, a la que acusan de no estar a la altura de un evento que ella misma promociona como su joya de la corona.

“Es inaceptable que con el presupuesto que maneja el ente público, la señal de alta definición parezca un vídeo de baja calidad de hace dos décadas”, rezaba uno de los comentarios más compartidos, reflejando el sentir de una audiencia que no perdona ni un error en la noche más importante del año para los “eurofans”.

Este sabotaje involuntario a la propia emisión ha eclipsado, en los primeros compases, el despliegue artístico de los nueve aspirantes, quienes se jugaban el paso a la final mientras una parte de España luchaba contra su televisor para poder verlos.

Al igual que Ana Rosa Quintana exigía explicaciones en su plató por el caos en su mesa de debate, los seguidores del festival exigen ahora una auditoría interna para depurar responsabilidades sobre este “apagón” informativo y musical.

La dirección de RTVE ha tenido que salir al paso con un escueto comunicado pidiendo disculpas, pero el daño reputacional ya está hecho: la sombra de la incompetencia técnica planea sobre una edición que prometía ser la más ambiciosa de la historia.

Mejor te cuento que la crítica no solo ha venido de los espectadores anónimos, sino de expertos de la industria que ven en estos fallos una falta de respeto al trabajo de los artistas, cuyas puestas en escena pierden toda su magia si el espectador no puede verlas con la nitidez prometida.

A pesar de que la señal se estabilizó avanzada la gala, el malestar persiste, dejando claro que el Benidorm Fest 2026 ha empezado con el pie izquierdo fuera del escenario, en un recordatorio de que en la televisión moderna, la tecnología es tan importante como el talento.

Ahora, con el listón de la exigencia por las nubes, la corporación pública se enfrenta al reto de asegurar que la segunda semifinal y la gran final del sábado transcurran sin interferencias, si no quiere que el micrófono de cristal acabe rompiéndose antes de tiempo por la presión social.