Pablo Motos se ha pronunciado sobre la enorme polémica que ha sacudido a ‘El Hormiguero’ a raíz del ataque machista de Rosa Belmonte a Sarah Santaolalla desde el espacio de Antena 3

Pablo Motos en 'El Hormiguero'Pablo Motos en ‘El Hormiguero’

Tras el aluvión de críticas en redes y los toques de atención de distintas figuras políticas y compañeros de profesión, Pablo Motos se ha visto obligado a abordar este miércoles la última polémica que ha sacudido a ‘El Hormiguero’.

 

Así, el presentador se ha pronunciado sobre las desafortunadas palabras que Rosa Belmonte lanzó contra Sarah Santaolalla desde la mesa política del programa, arremetiendo contra la analista política por su físico entre risas cómplices.

“Me vais a permitir que antes de empezar el programa pida perdón por un comentario desafortunado que hizo Rosa Belmonte durante la tertulia”, ha comenzado advirtiendo el conductor de ‘El Hormiguero’, pausando el inicio del programa para dirigirse a la audiencia antes de recibir a Ana Milán, la invitada de la noche.

Pablo Motos pide perdón a Sarah Santaolalla por las palabras de Rosa Belmonte: “Metimos la pata”

Así, Pablo Motos se ha pronunciado sin tapujos sobre la polémica.

“A veces pasa que con la velocidad del directo a la vez que estás diciendo algo estás pensando que no deberías haberlo dicho, pero eso no quita que metimos la pata”, ha reconocido el presentador, dispuesto a entonar el ‘mea culpa’ tras todo el revuelo generado en redes por las palabras de la periodista.

“Como ni es el estilo de Rosa ni el del programa, queremos pedir nuestras más sinceras disculpas.

Gracias por entendernos y nos esforzaremos por que no vuelve a suceder”, ha resuelto el comunicador entre aplausos, trasladando su más sincero perdón a Sarah Santaolalla por lo ocurrido durante la tertulia política.

El comunicado de Rosa Belmonte

El urgente pronunciamiento de Pablo Motos llega tan solo horas después de que la protagonista de la polémica rompiese su silencio en redes, publicando un comunicado ante las críticas.

“Pido sinceras disculpas por mi inconveniente comentario en ‘El Hormiguero’.

Fue espontáneo, nadie sabía lo que iba a decir, ni yo misma cinco segundos antes.

Pido perdón a quien haya ofendido, a quien haya molestado y a quien haya afectado, sobre todo porque no era mi intención”, ha aclarado la periodista.

EL PERDÓN DE MOTOS: UN DISCURSO CONTRA LAS CUERDAS

La sintonía habitual de ‘El Hormiguero’ sonó más breve de lo normal, dejando paso a un Pablo Motos que, de pie y mirando fijamente a cámara, omitió los bailes iniciales para entrar directamente en materia.

El presentador, que ha navegado mil tormentas, sabía que el incidente con Sarah Santaolalla había cruzado una línea roja para una parte importante de su audiencia y de la crítica televisiva.

Mejor te cuento que el origen de la polémica reside en un momento de la entrevista previa que muchos calificaron de desafortunado y fuera de lugar, afectando a la comodidad de la invitada en pleno directo.

“Quiero empezar el programa de hoy pidiendo disculpas y siendo muy claro con lo que pasó el otro día; nos equivocamos y asumo toda la responsabilidad”, comenzó diciendo Motos con un tono de voz inusualmente bajo.

La frase lapidaria que cerró su intervención, “No volverá a suceder”, se ha convertido ya en el titular que busca cerrar una crisis de imagen que empezaba a afectar a los anunciantes del programa.

LA ANATOMÍA DE UN ERROR: ¿HUMOR O FALTA DE RESPETO?

Lo ocurrido con Sarah Santaolalla no es un hecho aislado en el historial de críticas al programa, pero esta vez la reacción en las redes sociales fue tan unánime que obligó a una respuesta institucional inmediata.

Mejor te cuento que el entorno de la invitada había expresado su malestar por el tono de ciertas preguntas que, según su criterio, rozaron la falta de tacto y la condescendiencia profesional.

Al igual que Ana Rosa Quintana se enfrentaba al desplante de Esther Palomera o Luna Ki necesitaba atención médica por el estrés, Motos parece haber entendido que los límites del espectáculo están cambiando radicalmente en este 2026.

El pronunciamiento de Motos busca blindar el programa ante las acusaciones de “machismo” o “falta de sensibilidad” que se habían vuelto virales bajo el hashtag de la polémica.

“Este es un programa que busca la alegría, no la incomodidad de nadie, y menos de una profesional del talento de Sarah”, añadió el presentador intentando tender puentes de reconciliación.

EL IMPACTO EN LA AUDIENCIA Y EL FUTURO DEL SHOW

El artículo de José Sánchez resalta que este es uno de los gestos más humildes que se le recuerdan a Pablo Motos, quien suele defender su estilo a capa y espada contra los “haters”.

Sin embargo, la presión de la cadena y la posibilidad de perder entrevistas de alto nivel en el futuro han forzado este cambio de estrategia comunicativa en el horario de máxima audiencia.

Mejor te cuento que el equipo de guionistas ha recibido instrucciones estrictas para revisar los contenidos de las secciones de humor, buscando evitar que situaciones similares vuelvan a poner en jaque la reputación del formato.

El “no volverá a suceder” es una promesa al público, pero también un aviso interno para una producción que a veces confunde la confianza con el exceso, provocando incendios innecesarios en la opinión pública.

España, que sigue pendiente de los 200 euros de Sánchez y de la salud de los artistas del Benidorm Fest, ahora también analiza si este perdón de Motos es sincero o simplemente una maniobra de control de daños.