EL COMUNICADO DE LA DISCORDIA: “HE SIDO MALINTERPRETADA”

A diferencia de la disculpa directa de Motos, el texto publicado por Rosa Belmonte ha generado una respuesta mixta, ya que muchos ven en sus palabras un intento de justificación más que un arrepentimiento real.

La periodista asegura en su escrito que su intención nunca fue menospreciar el talento de Santaolalla, sino ejercer una “crítica satírica” sobre la exposición pública, aunque admite que el resultado fue “desafortunado y carente de sensibilidad”.

Mejor te cuento que la presión interna en la cadena ha sido clave para este movimiento; fuentes cercanas a la producción aseguran que el equipo de comunicación de Atresmedia exigió un gesto público de Belmonte para desvincular la marca del programa de cualquier rastro de misoginia.

“Pido disculpas a Sarah si mis palabras la hicieron sentir incómoda; mi compromiso con el feminismo y la igualdad ha sido constante en mi carrera, y lamento profundamente que un comentario desafortunado empañe esa trayectoria”, reza el comunicado.

Este incidente ha provocado que el nombre de Rosa Belmonte sea trending topic durante más de 48 horas, con miles de usuarios exigiendo que no vuelva a sentarse en la mesa de debate del programa de las hormigas.

LA CONEXIÓN CON LA CRISIS DE INTEGRIDAD

El caso de Belmonte se suma a una semana donde la ética profesional está bajo el microscopio en España, desde los índices de corrupción hasta el desplante de Esther Palomera a Ana Rosa Quintana.

Mejor te cuento que el comentario específico que desató el incendio hacía referencia a la “suerte” de la invitada por su físico, restando peso a sus logros profesionales, algo que en este febrero de 2026 la audiencia ya no está dispuesta a dejar pasar bajo la etiqueta de “humor”.

Al igual que el diseñador Nicolás Montenegro hablaba de estar en el “lugar correcto defendiendo lo que cree”, Belmonte se encuentra ahora en el lugar más incómodo: teniendo que defender que no cree en lo que ella misma dijo en horario de máxima audiencia.

La redacción de los medios donde colabora habitualmente ha guardado un silencio tenso, a la espera de ver si este comunicado logra aplacar los ánimos o si la “cancelación” digital termina por apartarla definitivamente de los focos.

La propia Sarah Santaolalla no ha respondido directamente al comunicado de Belmonte, manteniendo una distancia elegante que contrasta con la agresividad de la polémica original.

CONCLUSIÓN: EL FIN DEL “TODO VALE” EN LA TELEVISIÓN

Este comunicado marca un precedente importante en ‘El Hormiguero’; ya no basta con que el presentador pida perdón, los colaboradores también deben rendir cuentas de forma individual por sus intervenciones.

Mejor te cuento que la industria televisiva está viviendo un cambio de paradigma donde el respeto a la invitada prima sobre el chiste fácil, y Rosa Belmonte ha sido la primera en aprender esta lección por la vía de la urgencia mediática.

Mientras España sigue pendiente del estado de Marina Valdés tras su atropello, el caso Belmonte-Santaolalla nos recuerda que las palabras también pueden causar impactos de los que es muy difícil recuperarse.

El futuro de la colaboradora en el programa es incierto, pero su comunicado ya forma parte del archivo de una televisión que busca, a marchas forzadas, adaptarse a las nuevas exigencias de una sociedad mucho más consciente y menos tolerante con el machismo casual.

En él Rosa Belmonte escribe unas “sinceras disculpas” que llegan casi 24 horas después de verbalizar unas palabras que han clamado al cielo y que han colocado al programa de Antena 3 en el ojo del huracán

Rosa Belmonte en 'El Hormiguero'Rosa Belmonte en ‘El Hormiguero’

Rosa Belmonte ha emitido un comunicado en redes sociales disculpándose por su grave ataque machista a Sarah Santaolalla en la pasada tertulia de ‘El Hormiguero’.

En él escribe unas “sinceras disculpas” que llegan casi 24 horas después de verbalizar unas palabras que han clamado al cielo y que han colocado al programa de Antena 3 en el ojo del huracán.

La periodista y escritora, colaboradora habitual de talk show de Pablo Motos, se refirió a la popular analista política así: “¿Esa que es mitad tonta y mitad tetas?”.

No la mencionó explícitamente, pero esa alusión fue claramente para Santaolalla.

“Eso es una frase de la serie ‘La maravillosa señora Maisel’; se lo he copiado”, añadió Rosa a continuación, tratando de cubrirse las espaldas ante la barbaridad que acababa de pronunciar en directo.

Igualmente grave fue también la cuestionable reacción del resto de presentes en el plató de ‘El Hormiguero’.

El presentador, Pablo Motos, no solo no le censuró, sino que además se rio sin pudor; como también hicieron tanto Rubén Amón como Juan del Val.

Desde entonces, la viralización del momento ha alcanzado cotas impresionantes y la respuesta social ha sido y sigue siendo implacable contra el formato producido por 7yAcción por no censurar tales palabras y contra la propia Rosa Belmonte por ser autora de tamaña machistada.

Rosa Belmonte: “Pido sinceras disculpas por mi inconveniente comentario en ‘El Hormiguero’”

Pues bien, tras horas de mucha polémica, con reacciones de condena del sector del periodismo, la política y la cultura, y después de la petición de rectificación del Instituto de las Mujeres, la autora de ese ataque se ha visto obligada a lanzar un breve comunicado en X.

“Pido sinceras disculpas por mi inconveniente comentario en ‘El Hormiguero’”, comienza asegurando la articulista.

“Fue espontáneo.

Nadie sabía lo que iba a decir, ni yo misma cinco segundos antes”, prosigue su texto, liberando así al espacio de Pablo Motos de toda responsabilidad posible.

“Pido perdón a quien haya ofendido, a quien haya molestado y a quien haya afectado, sobre todo porque no era mi intención”, culmina sin ni siquiera dirigirse a la víctima.

Y es que, efectivamente, se trata de un comunicado genérico, a modo de trámite, en el que no pide perdón a Sarah Santaolalla, que es a quien realmente ofendió. Ni siquiera la cita en ese post.