CUANDO EL ENTRETENIMIENTO SE DISFRAZA DE INFORMACIÓN… Y FALLA

En la televisión moderna, la línea entre entretenimiento e información es cada vez más difusa. Programas que nacieron para hacer reír, sorprender o acompañar al espectador en la noche, hoy se convierten —voluntaria o involuntariamente— en plataformas de opinión política, económica y social. Y ahí es donde el margen de error deja de ser anecdótico… para convertirse en un problema.

Eso fue exactamente lo que ocurrió en El Hormiguero, uno de los programas más vistos de España. Un espacio con millones de espectadores, enorme influencia mediática y un peso cultural difícil de ignorar.

El detonante: una afirmación errónea sobre el IVA de los libros en España.

Una frase aparentemente simple.
Un dato aparentemente menor.
Pero con un impacto mucho mayor de lo que parece.

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📉 EL ERROR: DEL 21%… AL 4% REAL

Durante la conversación, Sonsoles Ónega y Pablo Motos afirmaron que el IVA de los libros era del 21%, comparándolo incluso con productos de consumo cotidiano. A partir de ahí, construyeron un discurso: la necesidad de bajarlo, la injusticia fiscal, el acceso a la cultura.

El problema es claro:
👉 El dato era falso.

En España, el IVA de los libros es del 4%, considerado “superreducido”. Esto aplica tanto a libros físicos como digitales (desde 2020).

El error no es solo técnico.
Es estructural.

Porque ese dato incorrecto no se quedó aislado:
🔹 Sirvió como base para una crítica política
🔹 Alimentó una narrativa sobre el acceso a la cultura
🔹 Fue difundido a millones de espectadores

Y eso cambia completamente el escenario.


⚠️ CUANDO EL ERROR SE VUELVE PELIGROSO

Equivocarse es humano.
Pero en televisión… no es inocuo.

Cuando figuras públicas con gran visibilidad difunden información incorrecta, ocurre algo clave:

👉 Se legitima el error.
👉 Se amplifica la desinformación.
👉 Se construyen opiniones sobre bases falsas.

En este caso, el mensaje implícito era potente:
“Los libros están excesivamente gravados y el gobierno debería actuar.”

Pero la realidad ya era otra.

Esto abre una pregunta incómoda:
¿Cuántas opiniones se forman a partir de datos no verificados?


🧠 LA RECTIFICACIÓN: ¿SUFICIENTE O TARDÍA?

Tras la polémica, tanto Sonsoles Ónega como Pablo Motos rectificaron públicamente.

Pidieron disculpas.
Reconocieron el error.
Afirmaron que fue involuntario.

Un gesto necesario.
Pero no necesariamente suficiente.

Porque en comunicación, hay una regla no escrita:
👉 El impacto del error siempre supera al de la corrección.

El clip inicial circula más.
La polémica se comparte más.
La rectificación… llega después.

Y no siempre a todos.

Metimos la pata": Pablo Motos pide perdón por su polémico error en 'El  hormiguero' y señala a Sonsoles Ónega


📺 EL CONTEXTO: MÁS QUE UN SIMPLE PROGRAMA

El Hormiguero no es un programa cualquiera.

Es:

Uno de los más vistos de la televisión española
Un espacio con invitados influyentes
Un altavoz cultural y político indirecto

Además, ha sido señalado en múltiples ocasiones por tener una línea editorial crítica con el gobierno de Pedro Sánchez.

Esto no es necesariamente negativo.
La crítica es parte esencial de la democracia.

Pero cuando la crítica se apoya en datos incorrectos…
pierde fuerza y credibilidad.


🏢 EL FACTOR MEDIÁTICO: GRUPOS, PODER Y RELACIONES

El episodio también reavivó un debate más profundo:
el de las conexiones entre medios, editoriales y figuras públicas.

Sonsoles Ónega es ganadora del Premio Planeta, uno de los galardones más importantes del mundo editorial en español.

Este premio está vinculado al Grupo Planeta, que a su vez tiene relaciones con el grupo mediático Atresmedia, responsable de la emisión de El Hormiguero.

Esto ha llevado a algunos críticos a cuestionar:

👉 ¿Existe una red de intereses cruzados?
👉 ¿Se promocionan figuras dentro del mismo ecosistema mediático?
👉 ¿Hasta qué punto influye esto en el contenido?

No hay respuestas simples.
Pero sí muchas preguntas legítimas.


🧾 EL IVA CULTURAL EN EUROPA: UNA REALIDAD DIFERENTE

Para entender mejor el contexto, conviene comparar.

España, con un 4%, tiene uno de los IVAs más bajos en libros de Europa:

Francia: ~5,5%
Portugal: ~6%
Alemania: ~7%

Es decir:
👉 España ya aplica una política fiscal favorable a la cultura escrita.

Esto desmonta la narrativa inicial del programa.


📢 MÁS ALLÁ DEL ERROR: LA TELEVISIÓN COMO CAMPO DE BATALLA

El caso del IVA no es un hecho aislado.

Forma parte de un fenómeno mayor:
👉 la creciente politización del entretenimiento.

Programas, tertulias y espacios híbridos se convierten en escenarios donde:

Se construyen relatos
Se lanzan mensajes ideológicos
Se moldean percepciones colectivas

Y todo ello, muchas veces, sin el rigor del periodismo tradicional.


⚖️ EL PROBLEMA REAL: NO ES EL ERROR… ES EL SISTEMA

Centrarse solo en el fallo de Sonsoles Ónega o Pablo Motos sería simplificar demasiado.

El problema es más profundo:

👉 Ritmo acelerado de producción televisiva
👉 Falta de verificación en contenidos “ligeros”
👉 Confusión entre opinión y dato
👉 Prioridad del espectáculo sobre la precisión

En ese entorno, el error no es una excepción.
Es casi inevitable.

Sonsoles Ónega se emociona al contar que ha dejado de fumar por su padre:  "Es la mejor herencia"


🧩 ¿QUIÉN TIENE LA RESPONSABILIDAD?

Aquí surge el debate clave:

¿Quién debe garantizar la veracidad?

¿Los presentadores?
¿Los guionistas?
¿El equipo editorial?
¿La cadena?

La respuesta realista:
👉 Todos.

Porque en medios de gran alcance, cada palabra cuenta.


🔥UNA PEQUEÑA CIFRA, UN GRAN SÍNTOMA

El caso del IVA de los libros es mucho más que una anécdota televisiva.

Es un síntoma.

De cómo funciona hoy la información.
De cómo se construyen los relatos.
De cómo el entretenimiento puede influir en la percepción política.

Una cifra equivocada.
Un discurso construido sobre ella.
Millones de espectadores escuchando.

Y una lección clara:

👉 La información, incluso en tono ligero, sigue siendo poder.


💬 REFLEXIÓN FINAL

En una era de sobreinformación, el espectador ya no solo consume contenido…
también necesita filtrarlo.

Porque la diferencia entre informar y desinformar
puede ser tan pequeña como un número:

21%… o 4%.

Y en ese margen, se juega mucho más que un dato.