La cocina del Rey Carlos de Inglaterra y Camila: “El Rey hablará con la persona a su derecha durante el primer plato y luego cambiará a la de su izquierda para el plato principal”

Los secretos desvelados por sus mayordomos: las reglas estrictas que rigen la mesa de Carlos III, sus horarios y qué comen en cada momento del día.

 

 

Sus trabajadores cuentan secretos de la cocina de palacio

El Rey Carlos III mientras sirve una cerveza de grifo, bajo la atenta mirada de Camila.

Gtres

 

La cocina de los Reyes Felipe y Letiziano es la única que genera preguntas en los lectores.

Del mismo modo sucede con otros miembros de Casa Real como, por ejemplo, los de la Familia Real Británica. 

¿Qué secretos esconden las despensas y salones de Clarence House, su residencia oficial? Esta cuestión para muchos era un misterio que en SEMANA hemos investigado para descubrir si, en el caso de Carlos III y Camila, es un reflejo de su personalidad o todo lo contrario.

El ritual del huevo pasado por agua durante 4 minutos

En el caso del Rey de Inglaterra su día comienza a las 9 de la mañana, siendo ahí cuando desayuna algo ligero y orgánico.

En su caso, suele apostar por fruta de temporada, muesli casero y un huevo pasado por agua, el cual no puede cocinarse más de 4 minutos.

Acompañado de un té con miel y leche, Carlos III encara así el día, dando igual cómo de intenso se presente.

Recordemos que desde hace meses los escándalos resuenan todavía más tras ser acusado su hermano, el expríncipe Andrés, por el caso Epstein.

Carlos III elimina el almuerzo por un motivo de peso

No suele almorzar, ya que ese parón considera que interfiere en su jornada de trabajo, por lo que prefiere ir directamente a la hora del té.

Ahí incluye un bizcocho o galletas de avena, lo que le ayuda a llegar a la cena con menos hambre, pues merienda alrededor de las 5 de la tarde.

Tres horas y media después es cuando cena, una comida real en la que, a veces, hay caza local y verduras del huerto.

Camila tiene gusto por un curioso snack: guisantes crudos

Otra cuestión importante que los trabajadores de palacio tienen en cuenta es que el Rey no come pescado y carne dos días a la semana, además de evitar lácteos un día concreto.

Nada que ver con Camila, buena prueba de ello, que las tradiciones que lleva a cabo no sean tan estrictas como las de su marido.

En su caso, apuesta por guisantes crudos como snack y cuando puede añade picante a sus platos, así como las especias, detalle que deja ver sus gustos culinarios.

También le gustan los huevos revueltos, el pescado fresco y las verduras de su propio huerto.

 

 

Clarence House

Clarence House es la residencia oficial de Carlos III y Camila.

Gtres

El batallón de 30 personas tras los fogones de su residencia

Aunque los dos tienen su plato favorito, hay uno que destaca por encima del resto, el de Carlos III.

El Rey se ha declarado un fan acérrimo del cordero con risotto y setas salvajes, dato que su equipo de palacio conoce a la perfección.

En sus muros nunca dejan de trabajar, de hecho, son unas 30 personas las que están vinculadas a la cocina.

Entre ellos hay chefs, reposteros y expertos de despensa, además de mayordomos y jefes de cocina. Todos enfocados en que la alta cocina real sea impecable.

Las tres manías de Carlos III: prohibido el foie gras, una caja de desayuno y que el pan esté a una temperatura exacta

Precisamente por el cambio de trabajadores se han ido conociendo algunos detalles acerca de las manías reales de Carlos III en lo que respecta a la comida.

Tienen un calientapan, ya que tanto la bollería como el pan debe servirse a una temperatura exacta, si no será devuelto a la cocina.

También tiene prohibido el foie gras debido a que está concienciado con el bienestar animal y cuenta con una caja de desayuno portátil que utiliza en sus viajes para transportar todos sus alimentos.

En ella porta su miel orgánica, sus semillas y el muesli casero, lo que asegura que todo estará a su gusto.

 

Carlos III y Camilla Parker Bowles

Gtres

Las dos bebidas que más disfrutan Carlos III y Camila antes de cenar

En cuanto a las bebidas, siempre y cuando la salud se lo permite, a Carlos III le gusta disfrutar de un Martini seco antes de cenar en un vaso de su gusto. 

Camila, por su parte disfruta con los vinos y prefiere un vino blanco o tinto de calidad, frente a la bebida de su marido.

 

 

El Rey Carlos III

El Rey Carlos III sirviendo una copa de alcohol.

Gtres

El rígido protocolo para hablar con el Rey cuando estás en la misma mesa que él

Al igual que sucede en otros protocolos reales, nadie puede empezar a comer hasta que el Rey, en este caso Carlos III, da el primer bocado.

Esta señal es la que da luz verde, también la posición en la que te sientes en la mesa, ya que esta marca si hablará contigo o no.

Si estás sentado a la derecha podrás conversar con él de forma distendida durante el primer plato y si estás sentado a su izquierda tu turno llegará en el segundo.

Esto demuestra que, ni siquiera cuando nadie mira, ellos se relajan, sino que siguen unas normas muy marcadas que, para cualquier mortal, son sorprendentes.

Lo contó Grant Harrold, un antiguo mayordomo del monarca en Reino Unido: “El Rey hablará con la persona a su derecha durante el primer plato y luego cambiará a la de su izquierda para el plato principal”, acertó a decir.