Hacienda reclama a Isabel Pantoja una nueva deuda de 1,5 millones de euros: “Volverá a encabezar la lista de morosos”

 

Luis Pliego ha adelantado la información exclusiva a la que ha podido acceder la revista  sobre el nuevo embargo de Cantora.

 

 

La situación económica de Isabel Pantoja vuelve a colocarse en el centro de la actualidad después de que se haya conocido una nueva reclamación de Hacienda que, según lo explicado en televisión por el periodista Luis Pliego, afectaría directamente a la finca de Cantora mediante un nuevo embargo.

 

De acuerdo con la información adelantada por Pliego en el programa El tiempo justo, la Agencia Tributaria habría notificado un embargo asociado a una deuda cuyo principal asciende a 1.509.173,96 euros, a lo que habría que sumar intereses y costas.

 

En ese mismo comentario, el periodista sostiene que esta notificación elevaría en torno a 400.000 euros la cantidad que ya estaría pendiente, lo que alimenta una idea especialmente delicada para la artista: que podría volver a aparecer este año en el listado de grandes deudores del erario público si no se produce un cambio de rumbo.

 

El contexto en el que estalla esta noticia tampoco ayuda. En el entorno de la cantante se ha deslizado en ocasiones que estaría cumpliendo con sus obligaciones, pero la versión que se ha difundido ahora apunta en dirección contraria: no solo no se habría reducido la deuda, sino que habría aumentado.

 

Y en términos de reputación pública, esa diferencia es enorme, porque no se trata únicamente de “tener deudas”, sino del mensaje que deja la evolución: una bola que crece.

 

Este embargo no sería, además, un episodio aislado. En los últimos años se han ido encadenando distintos frentes con el fisco y con entidades financieras vinculados, de una forma u otra, a Cantora y a la herencia de Paquirri:

 

En octubre de 2024, se habló de una reclamación de 157.231,64 euros y del embargo de un 52,40% de la finca que Paquirri le dejó.

 

Tres años antes, ya se habría embargado su porcentaje de Cantora por un importe superior a 75.000 euros.

 

En 2015, Isabel se habría visto obligada a hipotecar la finca entera, incluyendo el 47,60% de Kiko Rivera, para responder por 1,1 millones de euros.

 

A ese escenario se sumaría otro préstamo de 1,2 millones de euros, que, según lo publicado, habría sido adquirido por un empresario libanés después de que la entidad bancaria llegara a iniciar en 2024 una ejecución hipotecaria por impago.

 

Con este mapa encima de la mesa, la gran pregunta es inevitable: si Cantora se vendiera, ¿sería suficiente? La información difundida sostiene que ni siquiera la venta cubriría todo el conjunto de obligaciones pendientes, lo que dibuja un horizonte económico cada vez más asfixiante, especialmente para una artista cuyo día a día profesional lleva tiempo rodeado de dudas y reorganizaciones.

 

Y, en paralelo al frente económico, se ha reactivado el frente familiar. En este escenario, se ha comentado una reconciliación entre Isabel y su hijo Kiko Rivera tras años de distancia, con Anabel Pantoja como figura de mediación.

 

El propio Kiko habría confirmado que han vuelto a tener contacto, aunque la relación —según se cuenta— estaría todavía en una fase inicial, con muchas heridas pasadas y pasos pendientes.

 

Esa reconciliación, sin embargo, no se habría extendido a Isa Pantoja, que seguiría centrada en su vida familiar, su pareja y sus estudios, sin retomar la relación ni con su madre ni con su hermano.

 

Por ahora, lo más contundente de todo este episodio es el dato que ha circulado con precisión numérica: 1.509.173,96 euros de principal, más intereses y costas, y un embargo sobre Cantora como medida asociada.

 

Si la cifra se confirma en los términos difundidos, el impacto no sería solo contable: volvería a colocar a Isabel Pantoja en un foco incómodo donde lo artístico queda en segundo plano y manda, una vez más, el mismo titular que persigue desde hace años: el de un conflicto económico que no termina de cerrarse.