Kiko Matamoros y Makoke declaran ante el juez por un presunto delito de alzamiento de bienes.

 

Se reanuda el juicio por el que la Fiscalía pide para el exmatrimonio pena de cárcel de hasta 5 años y seis meses.

 


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Un mes más tarde de que se suspendiera el juicio por presunto delito de alzamiento y ocultación de bienes, ha quedado reanudado esta misma mañana.

 

Los protagonistas del día, Kiko Matamoros y Makoke, llegaban con sus respectivas defensas a primera hora a los juzgados madrileños donde, hoy sí, tendrán que declarar ante el juez.

Recordemos que la Fiscalía sienta al exmatrimonio en el banquillo por un delito financiero por el que solicita una multa de 639.000 euros a Kiko, así como una pena de prisión de cinco años y medio; mientras que a su expareja, acusada de supuesta cooperadora necesaria, reclaman un monto de 471.900 euros y también pena de cárcel, eso sí, en este caso, algo menor, cuatro años y tres días. 

 

Makoke ha llegado a la Audiencia Provincial bastante más nerviosa que su exmarido.

 

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Kiko admite su culpa.

 

A su llegada a la Audiencia Provincial hemos podido ver las dos actitudes muy diferentes que presentaban los acusados. Mientras que Kiko se mostraba seguro y confiado, con sonrisa y actitud corporal relajada; Makoke se mostraba bastante menos tranquila.

 

Parapetada tras unas gafas de sol, la madre de Anita Matamoros se ha mostrado muy seria y arropada en todo momento por su equipo legal, con quienes ha estado hablando hasta que ha tenido que entrar a los juzgados.

 

“Afronto el día de hoy en forma. Estoy tranquilo, tranquilísimo. Ya lo estaba cuando vine la primera vez, pues la segunda más tranquilo”, ha contado el propio Kiko a la entrada y ha reconocido que si mantiene esta sorprendente calma es porque acudía con la intención de reconocer todos los hechos de los que se le acusaban.

 

Vengo a reconocer lo que no he hecho correctamente y que sea la justicia la que decida”.

Kiko ha repetido que está muy arrepentido de no haber hecho las cosas como debía, pero también enviaba un dardo velado a la otra parte, Makoke.

 

Estoy arrepentido de no hacer las cosas correctamente y de haber sido la víctima propiciatoria de gente que va por la vida con muy malas artes y muy mala voluntad”, confesaba a su llegada.

 
La estrategia de Kiko pasa por reconocer su mala actuación y asumir la decisión del juez.

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“Makoke está defendiendo lo indefendible”.

 

De Makoke considera que está “defendiendo lo indefendible”, pero que esa actitud “es su problema” no el de él. Kiko se desliga de esta estrategia y solo espera que esto llegue a su fin lo más rápido posible.

 

“Esto puede tener un proceso de años o felizmente terminar hoy. Ojalá acabemos hoy, pero eso no depende de mí. Cualquiera en mi situación desearía estar tranquilo, cumplir con mis obligaciones fiscales y quedarme en paz”.

Makoke ha estado bastante menos comunicativa que su exmarido. Estaba de lo más inquieta. Y es que su estrategia parece ser diferente a la que sigue este, de ahí la tensión del día.

 

Makoke ha estado hablando con su equipo legal, sin querer contestar a la prensa. Estaba muy intranquila.

 

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Es una jornada angustiosa para ella. Por eso su pareja, con la que anunció boda pero después tuvo que aplazarla debido a la enfermedad de su nuera, ha estado a su lado.

 

Gonzalo no quería acaparar la atención, por lo que ha tratado de pasar inadvertido, pero ha sido imposible. Hoy, todas las miradas se dirigen hacia su pareja pero, sobre todo, a la decisión del juez.

 
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Una vista previa aplazada.

 

Tal y como se expone en el auto presentado, Kiko, que lleva años apareciendo en la lista de los morosos de Hacienda, habría trazado un intrincado plan para evitar pagar su millonaria deuda, pero seguir manteniendo el elevado nivel de vida al que no parece haber renunciado.

 

Una estrategia en la que Matamoros, supuestamente, no actuó en solitario sino que necesitó la colaboración de la que entonces era su pareja y madre de su hija en común. Según se expone en el auto presentado, el matrimonio puso al nombre de Makoke el lujoso chalet que poseían en La Finca, una de las zonas más caras de Madrid, con el objetivo de que el fisco no se lo embargase.

La anterior vista judicial tuvo que ser aplazada “por exceso documental”. Así lo explicó el propio Kiko Matamoros cuando salió de la Audiencia Provincial en la pasada ocasión. Dentro solo había estado unos pocos minutos. “Han aportado lo que quiere ser una prueba bastante voluminosa 24 horas antes.

 

La Fiscal la ha recibido hoy por la mañana y, como es normal, no ha tenido tiempo de entrar a valorarla”, desvelaba, señalando como responsable de este movimiento de última hora a la defensa de Makoke.

 

Kiko estaba disconforme con que Makoke hubiese presentado una prueba de última hora que llevó a aplazar el juicio un mes.

 

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Y es que, contrariamente a lo que se podría pensar, Kiko está deseando que acabe todo este proceso. Mientras que la defensa de su exmujer buscaba ganar más tiempo con este movimiento de última hora, el excolaborador de ‘Sálvame’ ansía el fin de esta pesadilla. “Lamento mucho la suspensión porque yo quiero que termine esto de una vez. Pero arrieritos somos y el 17 nos encontraremos”, advertía.

Pues el 17 de abril ha llegado y, una vez más exmarido y exmujer han vuelto a reencontrarse. De nuevo, la misma intención de ignorarse y de compartir absolutamente nada.

 

La relación entre ambos es declaradamente mala, hasta el punto de que esto ha llegado a pasarle factura a Kiko en la relación con Anita, la hija que comparten. De todos sus 5 hijos, con ella es la única con la que no mantiene el contacto.