La curiosa anécdota de la Reina Sofía durante un vuelo: “De su asiento empezó a salir aceite”.

 

La periodista Concha Calleja ha compartido una simpática anécdota sobre la madre del Rey Felipe, ocurrida durante un vuelo comercial.

 

 

Hay anécdotas que funcionan como una rendija en el muro del protocolo: no desmienten la institución, pero sí dejan ver a la persona. La que han contado en ‘Fiesta’ sobre la Reina Sofía tiene justo ese efecto: una escena doméstica, casi de comedia costumbrista, ocurrida en un vuelo comercial y protagonizada por algo tan poco regio como… unas tarrinas de mantequilla derritiéndose hasta parecer “aceite” saliendo del asiento.

 

A partir de ahí, el relato se convierte en una mini película: azafatas buscando el origen del “líquido misterioso”, bolsos abiertos, y la Reina emérita descubriendo que el “culpable” era su propio equipaje.

 

La anécdota del avión: mantequilla, calor y un bolso “sospechoso”.

 

En el programa ‘Fiesta’ (Telecinco), la periodista Concha Calleja compartió una historia que, según explicó, contaba para mostrar un lado más cercano de la Reina Sofía y “acercarla a la gente”.

 

Dijo además que se animó porque Emma García ya la había escuchado fuera de cámaras y le pareció especialmente divertida.

 

Según Calleja, el episodio ocurrió hace años, en un viaje en el que la Reina Sofía volaba con su hermana, la princesa Irene de Grecia, y ella coincidió con ambas en ese mismo vuelo.

 

Qué pasó exactamente, según el relato.

 

Concha Calleja lo describió así, en cadena:

 

En una estancia previa (menciona “algún hotel”), a la Reina Sofía le habría gustado mucho la mantequilla del desayuno.

 

La habría guardado en el bolso en forma de varias tarrinas.

 

Durante el vuelo, por calor y/o condiciones de presión, esa mantequilla se derritió.

 

Entonces “empezó a salir aceite” desde su asiento.

 

Las azafatas, al ver el líquido en el suelo, comenzaron a revisar equipaje hasta identificar que provenía del bolso de la Reina Sofía.

 

Al levantar el bolso, el líquido se hizo más evidente; ella lo abrió y se confirmó el origen.

 

Lo más llamativo del relato no es la mantequilla en sí, sino el contraste: una figura normalmente asociada a formalidad absoluta convertida, por accidente, en el “misterio” de cabina que vuelve loco al personal de vuelo.

 

Por qué esta historia gusta tanto: humaniza sin “romper” la institución.

 

Concha Calleja lo recordaba con cariño y lo presentaba como una escena poco habitual en la imagen pública de Sofía. Y ahí está la clave de por qué se comparte: no es una anécdota que la ridiculice, sino que la hace identificable.

 

Guardar algo que te gustó del hotel: gesto cotidiano.

 

Un bolso que gotea en un avión: situación universalmente incómoda.

 

Personal de vuelo buscando el origen: caos pequeño, pero muy real.

 

En vez de “reina” como símbolo, aparece “persona” con un despiste inofensivo. Eso, en televisión, es oro.

 

El añadido de Emma García: “iba como abuela”

 

Tras la historia, Emma García añadió que ella también había coincidido con la Reina Sofía en un vuelo comercial. La describió como “maravillosa” y comentó que viajaba con sus nietos y se comportaba “como abuela”.

 

Ese remate refuerza la intención del segmento: construir una imagen de normalidad en situaciones no institucionales.

 

Contexto: una Semana Santa especialmente sensible para Sofía.

 

El artículo enmarca la anécdota en una Semana Santa complicada para la Reina Sofía, la primera sin su hermana Irene. Aun así, se la ha visto cumpliendo agenda tradicional:

 

Concierto de Pascua en la Catedral de Palma (30 de marzo), acompañada por las infantas Elena y Cristina y parte de sus nietas.

 

Viaje a Murcia en Jueves Santo (2 de abril), con visita al Museo Salzillo y presencia en procesiones (incluida la de Cartagena y la de Murcia).

 

Gestos cercanos durante los recorridos, como el momento del buñuelo ofrecido por un niño nazareno y las muestras de cariño del público.

 

También se señala que retomará agenda institucional el martes 7 de abril en Madrid.

 

Ideas clave.

 

La historia del “aceite” no va de lujo ni de escándalo: va de una escena cotidiana que desarma el protocolo.

 

‘Fiesta’ la usa como recurso narrativo para mostrar una Reina Sofía más cercana en un momento emocionalmente delicado.

 

El remate de Emma García (“iba como abuela”) empuja el mismo mensaje: en un vuelo comercial, se comportó como una pasajera más.