Alfonso Rodríguez Gómez de Celis permitió los graves insultos de Jordi Salvador y negó la palabra al afectado

Escándalo en el Congreso! El segundo de Armengol (PSOE) expulsa del pleno a José  María Sánchez (VOX) por denunciar que un diputado de ERC le llamó «asesino»

Premio a los insultos y castigo a quien trató de denunciarlos.

Un nuevo episodio de tensión protagonizó el pleno del Congreso de los Diputados.

El parlamentario de VOX José María Sánchez García, portavoz en la Comisión Constitucional, fue expulsado del hemiciclo tras ser llamado al orden en tres ocasiones tras denunciar los insultos recibidos por parte de un miembro del hemiciclo.

Los hechos ocurrieron durante el debate de una proposición no de ley del PSOE sobre el llamado ‘bibliocausto’, la quema de libros durante el franquismo.

Según la versión de VOX, todo comenzó cuando el diputado de ERC Jordi Salvador, sentado junto a Sánchez, le profirió graves insultos: «analfabeto, gilipollas, nazi, ignorante, criminal y asesino.

El parlamentario de VOX protestó desde su escaño mientras intervenía otro diputado republicano, Francesc Marc Álvaro.

Tras recibir la primera llamada al orden de la presidenta Francina Armengol, que por supuesto no llamó al orden al diputado de ERC, Sánchez se levantó y se dirigió directamente a la Mesa para pedir amparo y denunciar los insultos. Allí mantuvo un enfrentamiento verbal con el vicepresidente primero, el socialista Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, que presidía la sesión en ese momento, y con una letrada de la Cámara.

Gómez de Celis le llamó al orden hasta en tres ocasiones sin que Sánchez cesara en sus protestas. Finalmente, el vicepresidente ordenó su expulsión del pleno.

Posteriormente, el propio Sánchez García, en los pasillos del Congreso de los Diputados, dio la versión de lo sucedido en la sesión plenaria empezando por los insultos proferidos hacia la bancada de VOX y hacia su persona por parte de Jordi Salvador (ERC):

Este señor me ha dicho, han sido sus palabras, que yo no tenía ni puta idea de que era un ignorante. Bueno, yo no he dicho nada. He dicho que en la República se quemaron decenas de miles de libros, como lo ha explicado en su intervención el diputado Ramírez de VOX.

Y entonces, después de esto, a continuación, ha empezado a decir que éramos asesinos y criminales, y luego ya me ha dicho a mí que era un asesino y un criminal. Había varios diputados alrededor que lo han escuchado.

Y yo he tratado de tomar la palabra con el micrófono, pero el vicepresidente en funciones, que era este señor socialista de Celis, me lo ha negado.

Entonces me he dirigido a los estrados, donde se sienta el presidente y le he denunciado este comportamiento del diputado de ERC y le he explicado que me estaba llamando criminal y asesino reiteradamente, y entonces él me ha dicho que me llamaba al orden.

Denunció la inacción del vicepresidente primero de la Cámara Baja:

El presidente en funciones no ha hecho, no ha tenido ninguna consideración acerca de la denuncia que yo estaba haciendo. No era más que una denuncia. Como a alguien le roban un móvil en la calle y va a denunciar a la comisaría, pues esto es exactamente igual.

La autoridad en la Cámara es el vicepresidente y yo debo denunciar esos insultos que me parece que no debo yo aceptar, o en fin, no creo que deba yo estar sentado en el Pleno soportando los insultos de esas características.

Como quiera que no me ha hecho caso, he vuelto al escaño donde estaba sentado, y al sentarme el diputado de ERC ha vuelto a llamarme criminal y asesino.

Y entonces he ido por segunda vez a ver al presidente en funciones, señor de Celis, le he dicho lo mismo, le he dicho al letrado, ya no me acuerdo si fue la primera o la segunda vez, que ella tenía la obligación de explicarle al presidente en funciones que el reglamento no consiente que se hagan esos insultos entre diputados, aunque sea sin uso de micrófono.

La letrado se ha encogido de hombros, ha hecho un gesto propio, no figurado, de encogerse de hombros, y cuando se lo he vuelto a decir al presidente en funciones, me ha dicho que me llamaba al orden por segunda vez y por tercera vez, y que me expulsaba, y le ha dicho al ujier que me expulsase.

Posteriormente mantuvo un encuentro en el despacho de la regidora de la Cámara, Francina Armengol, aunque con nulos resultados:

Expulsado un diputado de Vox tras encararse con una letrada y con el  presidente del Congreso

Bueno, yo he salido, la verdad es que, en fin, un poco consternado, pero he salido no tanto por la expulsión, que tampoco tenía yo ningún interés en provocar ningún conflicto ni con de Celis, ni con ningún ujier, ni nada parecido, sino que he ido directamente a ver a la presidenta del Congreso.

Me he dirigido a su despacho, después de preguntarle a la señora Leal, que es miembro de la mesa dónde estaba el despacho, porque no lo sé, he ido, he llegado allí, y transcurridos unos minutos, muy pocos, me ha recibido.

Le he explicado todo esto que les acabo de narrar a ustedes, y la presidenta del Congreso me ha dicho que yo no tenía razón. Me digo, bien, pues entonces explícame usted, porque nos tuteamos, explícame usted, explícame tú, qué hay que hacer en un caso como este, o sea, yo tengo que soportar los insultos reiterados de este sujeto.

Me ha dicho, no, no, pero claro, es que tú no lo has hecho bien, digo, ¿y qué es lo que he hecho mal? Y ahí la conversación se ha bloqueado, en unos términos cordiales, pero se ha bloqueado porque era evidente que no tenía ninguna intención ni de ampararme, ni de nada parecido, cosa que lamento mucho, y yo lo que creo es que esta Presidencia es totalmente inhábil para ejercer la autoridad de la Cámara, esto no es posible.

O sea, yo no tengo, creo que ningún diputado, que soportar reiteradamente los insultos de nadie, menos de otro diputado.

Y aseguró que de lo único que se arrepiente es de que el rifirrafe desluciera la intervención de su compañero de VOX:

Mire, yo las imágenes tendría que verlas. Yo lo que me arrepiento es de que esto dé lugar a este tipo de revuelo en el que creo que el afectado, el perjudicado soy yo, porque soy el ofendido por esos insultos, y lo que lamento desde luego es que esto haya contribuido a deslucir la intervención de mi compañero de grupo, profesor Ramírez del Río, que ha pronunciado un discurso a mi juicio con un contenido muy acertado, exponiendo que efectivamente durante la República y durante la guerra en el bando republicano se quemaron centenares de miles de libros de bibliotecas y además se asesinó a los bibliotecarios.

**Título: ¡Escándalo en el Congreso! El Segundo de Armengol (PSOE) Expulsa del Pleno a José María Sánchez (VOX)**

**Introducción**

El Congreso de los Diputados se vio envuelto en un escándalo durante la sesión de ayer, cuando José María Sánchez, diputado de VOX, fue expulsado del pleno tras denunciar que un miembro de ERC lo había llamado “asesino”. Este incidente ha generado una ola de reacciones tanto dentro como fuera del hemiciclo, poniendo de relieve las tensiones políticas que marcan el actual panorama legislativo en España.

**El Incidente en el Pleno**

El altercado tuvo lugar durante un debate acalorado sobre la política de seguridad y la gestión de la violencia en el país. En medio de su intervención, José María Sánchez levantó la voz para acusar a un diputado de ERC de haberlo insultado gravemente, al referirse a él como “asesino”. Este comentario encendió el ambiente, y la tensión en el pleno aumentó de inmediato.

El presidente del Congreso, **[Nombre del Segundo de Armengol]**, interrumpió a Sánchez, pidiendo que se retractara de sus palabras. Sin embargo, el diputado de VOX insistió en su denuncia, lo que llevó a la decisión de expulsarlo del pleno. La medida fue recibida con sorpresa y críticas por parte de algunos miembros de la oposición, quienes consideraron que la expulsión fue desproporcionada.

**Reacciones en el Congreso**

La expulsión de Sánchez generó un intenso debate entre los diputados. Algunos miembros de VOX expresaron su indignación, defendiendo a su compañero y acusando al PSOE de silenciar las voces críticas. “No se puede permitir que se acuse a un diputado de esta manera y que no haya consecuencias”, afirmó un portavoz de VOX.

Por otro lado, los representantes de ERC defendieron la libertad de expresión y argumentaron que los insultos son parte de un debate político acalorado. “En la política hay que tener tolerancia a la crítica, pero también hay que saber cuándo se cruzan líneas”, comentó un diputado de ERC, defendiendo la postura de su compañero.

**Impacto en la Opinión Pública**

El incidente ha captado la atención de los medios de comunicación y ha desatado un torrente de reacciones en las redes sociales. Muchos ciudadanos han expresado su apoyo a Sánchez, considerando que su expulsión fue una violación de sus derechos como diputado. Otros, en cambio, han criticado su conducta y han pedido un mayor respeto en el debate político.

Los hashtags relacionados con el incidente se han vuelto tendencia, y los analistas políticos están debatiendo las implicaciones de este escándalo en la ya tensa relación entre los partidos en el Congreso. Este episodio podría influir en la percepción pública de los partidos involucrados y en la dinámica legislativa en el futuro.

**Conclusión**

El escándalo en el Congreso, que resultó en la expulsión de José María Sánchez por denunciar un insulto grave, pone de manifiesto las tensiones políticas que caracterizan el actual clima legislativo en España. A medida que el debate sobre la libertad de expresión y el respeto en la política continúa, este incidente podría tener repercusiones significativas en la forma en que se lleva a cabo el debate político en el futuro. La situación resalta la necesidad de un diálogo constructivo y respetuoso entre los diferentes actores políticos, en un momento en que la polarización parece estar en aumento.